Editorial del Decano Ing. Soria por el 9 de Julio

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08/07/2018

Editorial del Decano Ing. Soria por el 9 de Julio

Recordar desde el ámbito institucional la Declaración de la Independencia de nuestra Nación nos conduce a recordar desde una mirada reflexiva e histórica aquellas circunstancias por las cuales los territorios que conformaban en ese entonces nuestro país decidieron ser libres de todo poder externo, para ello podemos retrotraernos a los conceptos que subyacen en el movimiento que se inicia con la Primera Junta de Gobierno y la Guerra de Independencia adhieren al concepto de soberanía popular, influenciado por la noción de contrato social del pensador Jean Jacques Rousseau, de quien Mariano Moreno fuera un gran estudioso. Es un pacto que establece la sociedad y que, a la vez, rechaza al de sujeción por considerar que el lazo colonial derivó en una conquista. Esto implica la idea de no estar sujeto a la voluntad de un rey, una de las bases para proclamar el derecho a la emancipación por parte de los pueblos del Río de La Plata que comenzaba a configurar el paso de la noción de pueblos al de nación, concepto conflictivo para los pueblos iberoamericanos, por la difusión de ideas revolucionarias francesas y norteamericanas que generaban resistencias en las tradiciones políticas españolas coloniales.

            El concepto de nación se fue construyendo a mediad que se afianzaba el proceso revolucionario, la circulación de las ideas de emancipación, igualdad y nación aparecieron primeramente en el ámbito educativo, en las primeras universidades y en los primeros medios de prensa como lo fue La Gazeta de Buenos Aires donde se difunden los ideales que van a conformar las diferentes facciones del Congreso de Tucumán de 1816 y las diversas formas de gobierno que se sucedieron hasta mediados del siglo XIX.

            El ideal igualitario que conllevaba el concepto de soberanía popular implícito en los fundamentos de nuestra declaración de Independencia no se reflejaba en los accesos a las instancias educativas superiores. Tendremos que esperar el ingreso al siglo XX para concretar en el ámbito educativo el acceso igualitario de todos los ciudadanos argentinos a los niveles de conocimiento. Tal es el caso de la conformación de nuestra casa de estudios, antes Universidad Nacional Obrera, denominación que marcaba el acceso de otros sectores sociales a la educación superior, hecho que fortaleció los fundamentos promulgados por muchos de los congresales en 1816, el ideal de igualdad y ciudadanía inserto en el concepto de nación.

            Con estas palabras he intentado mostrar la importancia de la educación en los procesos de conformación y construcción de un país, creo que mantener vigentes las nociones de igualdad y participación son los pilares fundamentales para construir espacios de diálogo, aprendizaje, trabajo en equipo en los claustros universitarios de la UTN. Debemos tener siempre presente la idea del contrato social que se establece entre los individuos para poder vivir en sociedad o establecer acuerdos para construir marcos de convivencia en las instituciones, sabemos que el disenso es algo que siempre está presente y que a la vez es necesario, porque es el motor que nos impulsa a reflexionar, a modificar aquello que no es beneficioso para el conjunto de los participantes de una institución o de una sociedad, pero es mediante el diálogo como llegamos a disipar, convertir aquellos desacuerdos en acciones concretas para nuestro crecimiento como una sociedad armónica.

            A toda la comunidad universitaria de la tecnológica y a todos aquellos que habitan nuestra patria los animo a festejar este acontecimiento de carácter nacional haciendo hincapié en lo valioso que es para nuestro país haber alcanzado su independencia a pesar de los diversos avatares por los que hemos atravesado.

 ¡Viva la Patria!

 

Walter Fabián Soria
Decano
UTN - FRT